Momentos de tensión y emoción se vivieron este mediodía en el cuartel de Bomberos de la Policía de Oberá, cuando una madre llegó con su hijo de tres años en brazos, desvanecido y sin reaccionar, además de presentar un alto estado febril y haber convulsionado previamente. Con maniobras de Heimlich, los agentes lograron estabilizarlo.
Ante la urgencia del caso, el personal actuó inmediatamente, brindando los primeros auxilios que permitieron desobstruir las vías respiratorias del menor. Durante este procedimiento, el niño vomitó y comenzó a mostrar signos de reacción.
Una vez estabilizado, Martín fue trasladado en un móvil policial al Hospital Samic de Oberá, donde fue recibido por médicos del sector de pediatría y quedó bajo observación para su atención médica.


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